martes, 5 de junio de 2012

Jokin Ceberio, cuatro años después


Jokin Ceberio en el Alarde

Importante: Artículo revisado en 2016. En alguna web aparece el artículo original. Se trata de personas que se hicieron eco de mi artículo y también de mi primera colaboración en Infovaticana. Debo informar de que he decidido cambiar algunas cosas pues mi visión sobre el acoso escolar, tras haber investigado esta cuestión, ha cambiado ligeramente. Considero que se trata de un tema demasiado complicado como para enfocarlo desde una visión maniquea. Por ese motivo he decidido eliminar juicios que realicé cuando escribí este artículo por primera vez.  También he modificado ligeramente algunas frases, con el fin de hacerlo un poco mas legible.

El artículo lo escribí en 2008, cuatro años después del suicidio de Jokin Ceberio, un muchacho de Hondarribia que sufría acoso escolar y, ante la dureza de una situación que se vio incapaz de superar (no olvidemos que era un niño, se sintió demasiado solo y desamparado) decidió tirarse por una muralla de su pueblo.

Es largo pero merece la pena leerlo.


Hondarribia, madrugada del 21 de septiembre de 2004

Amanecía en Hondarribia en aquel último día de verano. A esas horas empezaban a despertarse los primeros trabajadores prestos a lo que iba a ser una nueva jornada de trabajo, parecía un día mas. Sin embargo, en aquella ocasión la rutina del bello pueblo guipuzcoano se vio rota por un dramático acontecimiento que causó un gran impacto social entre sus habitantes (mas de 10.000 personas acudirían, días después, a la manifestación en homenaje a Jokin Ceberio Laboa).

Llevaba ya tiempo meditando la decisión, tal vez unos dias, o quizá algunas semanas. Era consciente de lo que aquello significaba, sabía que podía causar dolor a los que le querían, pero él tenía su cuerpo magullado y el alma mortalmente herida por aquellos que lo odiaban.

La noche anterior le había dicho a su mejor amiga "mi reina, yo ya no pinto nada aquí" y puso en Internet el siguiente lema "libre, oh libre seré aunque paren mis pies".

Imagen que aparece en el Txoko de Jokin
Todo comenzó un año antes, en los primeros días de curso. El claustro de profesores del Instituto Talaia de Hondarribia había decidido que durante el horario lectivo los baños estuvieran cerrados con llave, puesto que durante el año anterior varios alumnos habían sido pillados fumando en ellos.

Jokin pidió permiso a la profesora para ir al baño, pues se encontraba con dolor de vientre y no podía esperar a ir a casa. Salió de la clase y se dirigió al primer cuarto de baño que vio, la puerta estaba cerrada. Fue a otro, después a otro. Su desesperación fue en aumento según iba viendo que todas las puertas estaban cerradas, pues barruntaba lo que iba a suceder. Lo intentó, pero no pudo conseguir que le dejasen las llaves de alguno de los servicios. La ley es la ley, le dijeron.

Ya era inminente y fue incapaz de evitarlo, tras notar un olor fétido se palpó los pantalones. Se había hecho de vientre encima. La diarrea le había vencido.

Lo peor llegó cuando le vieron los compañeros de clase. Comenzaron a reirse de él, haciendo alusión a su situación. Aquel día Jokin se fue llorando a casa, pero pensaba que al día siguiente todo volvería a la normalidad, creía en la bondad del ser humano y pensaba que todo quedaría olvidado.

Sin embargo, nada volvió a ser lo mismo. Varios de sus compañeros de clase (y de cuadrilla de amigos) comenzaron a burlarse de él a lo largo de aquel año, a darle las primeras collejas, insultarle y hacerle el vacío en los recreos.

Llegó el verano y Jokin se fue a unos campamentos. También fueron sus compañeros de cuadrilla. Un día fumaron porros (pongo la mano en el fuego convencido de que Jokin lo hizo obligado, recuerdo cuando a mi me chantajeaban diciendo que si no hacía tal cosa, mala por supuesto, me pegarían). El monitor les pilló y llevó a cabo su obligación: avisar a los padres. Envió varias cartas a los padres para informarles. Todos los crios, menos Jokin, interceptaron las misivas y las escondieron.

Unos días después, la madre de uno de esos chicos recriminó a la mamá de Jokin que su hijo "hubiera roto la armonía del grupo de amigos por no esconder la carta" (atención, esta es una de las claves de por qué existe el Bullying, la irresponsabilidad de los padres).

Jokin, durante todo el verano, había sufrido algún intento de agresión y constantes insultos cuando iba por la calle. En una fecha maldita desde lo ocurrido en Nueva York, el 11 de septiembre, finalizaron las fiestas patronales en Hondarribia, con el tradicional "Alarde" (Jokin formaba parte de una compañía musical, de hecho en su última foto aparece vestido con el traje tradicional tocando un instrumento musical).

En aquellos días, la situación se agravó. Sus compañeros de cuadrilla, con la colaboración de otros jóvenes, le sometieron a brutales palizas (en la foto, situada al principio de este artículo, se aprecian los moratones) además de reiteradas agresiones psicológicas que provocaron un daño terrible en un muchacho tan sensible como era Jokin.

La semana siguiente fue crucial en los acontecimientos. Durante el primer día de clase, el día 14 de septiembre, le sometieron a una brutal paliza consistente en collejones y bofetadas. Al día siguiente no se les ocurrió otra idea que coser a balonazos al pobre chaval (en esta criminal agresión participaron alumnos de todo el instituto). Desde el día de la exaltación de la Santa Cruz, Jokin había asumido, sin pretenderlo, el papel que Cristo tuvo durante el camino al Calvario. Yo creo que aquellos día Jesús sufrió con él y por los pecados de quienes conducirían a la muerte al muchacho

Pero posiblemente el día más humillante fue el 15 de septiembre. Ese día sus compañeros de clase decidieron conmemorar el aniversario de la "cagada" de Jokin. Como dice un articulista, y perdonad la expresión, hay que ser muy hijo de puta para hacer lo que aquellos chavales hicieron ese día. Solo se puede explicar si tenemos en cuenta la inconsciencia del ser humano, esa que está provocando tanto mal en el mundo.

No se les ocurrió otra cosa a aquellos jóvenes que llenar toda la clase de papel higiénico y, cuando Jokin entró al aula, le tiraron rollos de papel higiénico (como hacen los hinchas en el fútbol) ante la risa general de todos los alumnos. Pero el punto de la humillación llegó cuando la profesora obligó a Jokin a recoger todo el papel higiénico. Esto supuso una victoria para los acosadores y posiblemente influyó en la decisión que tomó el sobrino de Miguel Ángel Ceberio (director del diario El País por entonces).

Imaginaos la situación. Jokin muerto de vergüenza (y de miedo, por qué no decirlo) recogiendo el papel higiénico, llorando interiormente y posiblemente teniendo los primeros pensamientos sobre lo haría pocos días después.

Esto ocurrió un miércoles. El jueves y el viernes no volvió a clase. En casa tampoco estuvo. Probablemente se fue a recorrer con su bicicleta el bonito pueblo de Hondarribia y, quien sabe, a inspeccionar la muralla. Quizá buscó algún lugar donde no le pudieran encontrar cuando todo hubiera acabado. Ante todo quería evitar el sufrimiento a los suyos, por no fue hasta el crítico momento cuando explicó a sus padres qué era lo que le estaba ocurriendo, pues pensaba que de otra manera su familia iba a sufrir más.

Como es normal que ocurra, los profesores de Jokin llamaron a su casa para dar la noticia de que el chico no había aparecido por clase. Sus padres, preocupados, le preguntaron el motivo de la ausencia y él contó lo que le ocurría. Entonces le instaron a denunciar a sus agresores, algo a lo que respondió de una forma clara (y perdonadme que cite textualmente por la crudeza de las palabras): "¿Qué queréis, que me maten a hostias?".

Tanto los padres como el propio instituto le permitieron ausentarse de clase el lunes 20. Aquel día iban a hablar con la otra parte, con los agresores y sus padres.  Algo que me impacta de lo ocurrido en estos días previos es que llegaron a decirle: “el martes llévate el móvil, por si tienes problemas”. Yo me pregunto ¿no hubiera sido mejor la expulsión de los alumnos agresores? Cualquier cosa que no fuera tomar esta decisión era enviar a Jokin temblando como un corderito ante unos lobos que le esperaban lamiéndose las fauces.

Aquella tarde fue cuando Jokin tuvo la conversación con su amiga en la que le dio a entender lo que iba a ocurrir. Ahora, tanto tiempo despúes, me viene una pregunta a la mente, ¿por qué esta chica no llamó a nadie? ¿Por qué no avisó a nadie de lo que podría ocurrir? Seguramente no creía que Jokin Ceberio fuera capaz de llevar a cabo sus planes. Aunque a primera vista un acto de este tipo puede resultar propio de cobardes, hay que reconocer que también se necesitan tener un par de bemoles para llevarlo a cabo.

Jokin de pequeño. Pintado por "Erik".
  
Libre, oh libre seré cuando paren mis pies. Eso escribió Jokin aquella noche. Probablemente no durmió, seguramente estuvo meditando sobre su decisión, consciente del gran disgusto que iba a causar a sus seres queridos. Pero había sufrido demasiado, él tan sólo era un niño ¿Qué había hecho para merecer tanto sufrimiento? ¿Por qué sus, antaño, amigos eran ahora tan crueles con él?

Llegó la hora. Eran las 6 de la mañana. Salió de su habitación con gran disimulo, en completo silencio, y fue al lugar donde guardaba la bicicleta. Salió de su casa y, tras subirse a la bicicleta, recorrió las calles hasta llegar a la gran muralla. Miro hacia arriba y después se dirigió a la zona más alta de aquel muro. Empezó a correr... y saltó.

Libre, oh libre seré cuando paren mis pies. Había dejado escrito este mensaje pocas horas antes en su messenguer. Quizá nadie supo captarlo, es posible que nadie le viera capaz de suicidarse (quizá nadie se dio cuenta de sus verdaderas intenciones). Puede ser que quienes sabían de su sufrimiento creyeran que iba a buscar ayuda. Era un chico muy inteligente, sabría como actuar en esa situación, buscaría ayuda, debieron pensar muchos.

Pero Jokin había aguantado mucho. Nadie en su instituto supo (o quiso) ayudarlo. Los profesores (como se supo en el juicio) hicieron la vista gorda ante las constantes agresiones, le humillaron públicamente (como aquella que le obligó a recoger el papel higiénico), sus compañeros de clase o se metían con él o no se atrevían a defenderlo (recuerdo un post en un foro que alguien decía ser amigo suyo, se justificaba diciendo que trataron de ayudarlo. Sin embargo, se sabe por declaraciones de testigos que era mentira). En estas ocasiones es cuando se nota quien de verdad es tu amigo, y a Jokin le habían fallado todos aquellos que él consideraba como sus amigos. Unos por que le agredían, los otros por cobardes ¿os acordáis de la película que comenté hace unos años? La podéis leer en este artículo sobre la película "Cobardes")

Es cierto que podía haber recurrido antes a su familia, pero el miedo a las represalias le paralizaba. Por otra parte, lo que más temía era hacer daño a su familia, lo digo por experiencia propia. Yo nunca les dije nada a mis padres cuando sufrí bullying, sabía que si se lo decía iban a sufrir y quería ahorrarles ese sufrimiento.

Se dice que los suicidas no van al cielo por que, en cierto modo, renuncian a sentirse amados por Dios y no confían en Él. Pero yo estoy convencido de que este no es el caso de Jokin. De hecho, desde la reforma del Código Canónico de 1983, la propia Iglesia Católica defiende que el suicida queda en manos de la Misericordia de Dios y por ello se reza por su alma.

Jokin Ceberio era solo un niño, tenía tan solo catorce años. Desde pequeño había estado acostumbrado a los mimos de sus padres, de su hermano y del resto de la familia. Era un chico sensible, con un gran corazón. Buen amigo de sus amigos y cariñoso. También muy buen estudiante.
Por experiencia propia puedo asegurar que, cuando estas acostumbrado a recibir cariño y de pronto te encuentras con el maltrato psicológico y físico sufres, sin duda, uno de los traumas mas grandes que pueda vivir una persona. Se produce una ruptura emocional de grandes proporciones que puede resultar muy dificil de arreglar. Máxime cuando hablamos de un niño.

Este joven siempre me ha recordado a Jokin

Sí, yo confío en la infinita Misericordia de nuestro Señor Jesucristo. Creo que Él bajó hasta la muralla de Hondarribia, recogió el alma del pequeño y se la llevó al Cielo. Estoy seguro de que hasta Él, Omnipotente y Grandioso, se conmovió con el fatal desenlace de la vida de Jokin. De su pequeño Jokin Ceberio, aquel en quien había pensado desde la Eternidad y cuya vida se había visto sesgada de aquella trágica manera.

Cuentan que Juan María de Vianney, el Santo Cura de Ars, iba caminando en cierta ocasión con una dama a la que orientaba espiritualmente. Vieron entonces a una persona tirarse desde un puente y la mujer exclamó "¡Qué pena! ¿Qué destino tendrá su alma?" y el sacerdote respondió "Ahora queda en manos de Dios que, desde el momento en que se ha lanzado, hasta que ha fallecido ha podido salvarle de infinitas maneras". Si, definitivamente creo que Dios llevó a Jokin a la Gloria Eterna tras su fallecimiento. Igual que hizo con mi añorado amigo Álvaro, que en mayo de dos años después también decidió marcharse para siempre.

Aquella triste jornada transcurrió con unos padres que buscaban desesperadamente a su hijo. A las 19 horas alguien les llamó diciendo que habían encontrado su cadáver a los pies de la muralla. Posteriormente la autopsia dictaminó que el fallecimiento se había producido a las 7 de la madrugada, probablemente poco después de que Jokin saltara por la muralla.

Lo demás ya lo sabemos. Poco después todos los informativos abrieron con la noticia de que un chico se había suicidado victima del acoso escolar. Dias mas tarde una multitudinaria manifestación recorrió las calles de Hondarribia (unas 10.000 personas en un pueblo de 15.000 habitantes).

El estupor creció cuando salió a la luz publica que Jokin Ceberio era sobrino del por entonces director del diario “El País”, Miguel Ángel Ceberio.

Pero la persecución a Jokin no terminó ahí. Una tradición vasca que me gusta bastante es la de los Dantzaris, bailarines que danzan en honor a alguien, por ejemplo los novios recién casados. Bueno, pues la chica que danzó ante el cuerpo, aún caliente, de Jokin fue amenazada de muerte días después. Al igual que otros alumnos del instituto que, ahora si, abandonaban la cobardía y denunciaban lo ocurrido. Pero ya un año antes una compañera de clase del muchacho había sido amenazada tras presenciar como los acosadores le daban una brutal paliza a Jokin. Paliza en la que le rompieron el aparato de dientes: "Se lo rompieron de una paliza, (desveló), yo estaba allí cuando le dieron la paliza, pero me dijeron que si decía algo irían a por mí". Esto mismo debió ocurrir sin duda con otros compañeros de Jokin que no estaban de acuerdo con la situación de acoso escolar a la que le estaban sometiendo. Y esto explicaría su silencio e inacción. En cierto modo lógica, pero no por ello menos cobarde. De hecho, a los pocos días del fatal desenlace, un grupo de siete chicas dejaron el siguiente mensaje a los pies de la muralla de Hondarribia, justo en el lugar donde Jokin entregó su vida: "Si alguien hubiera tenido el valor suficiente como para confesar todo lo que sabía quizás no hubiera sucedido nada de esto. Sabemos que tú tampoco querías marchar, pero no había otra solución; lo sabemos, te has marchado. No volveremos a contemplar tu mirada, tu sonrisa".

Ahora, un detalle preocupante es que 3 de los 8 chicos que acosaron y maltrataron a Jokin hasta la muerte son hijos de profesores de ese mismo instituto. ¿Qué clase de educación puede dar a unos niños alguien que no es capaz de educar a sus propios hijos? Además, era sabido en todo el instituto lo que estaba padeciendo Jokin ¿por qué aquellos padres-profesores no hicieron nada? Seguramente por que ¿Cómo iban a admitir que sus propios hijo eran “una banda de mafiosos”? (como admitió un profesor del instituto) En fin, que Dios les perdone por la venda que se pusieron durante aquel año en los ojos, por que yo no me creo que no supieran nada, perdonadme la dureza con que me expreso, pero noto aún rabia al pensar en lo que ocurrió por entonces, y eso que no llegué a conocer a Jokin,
(nota de 2012, he visitado hace poco Hondarribia, he paseado por aquellas calles, incluso pasé por la calle donde había vivido este niño y me imaginaba estos detalles... visité la muralla. Escribí un artículo sobre esta visita. Es más, se sabe que practicamente todo el Instituto Talaia era conocedor de lo que le estaba ocurriendo a Jokin, incluidos los profesores.

(Nota de 2016: Según me aseguró, hace algunos años, una fuente, el acoso escolar vivido por Jokin duró en realidad mas tiempo del que creemos. Esta persona me aseguró que duró entre año y medio y dos años. Por otra parte, a la hora de leer este artículo, conviene leer tanbién las reseñas que hago en mi TFM sobre acoso escolar del libro escrito por Iñaki Piñuel: Los padres (en general) tienen responsabilidad en el acoso escolar, pero no son los únicos responsables. Incluso los propios acosadores son, en cierto modo, también víctimas (me remito al estudio de Iñaki Piñuel). Por ello he decidido modificar este artículo. En el pasado, a la hora de hablar de los acosadores, juzgué a personas, no sus hechos. Por lo que otra fuente me aseguró, años después de lo ocurrido, al menos alguno de los acosadores estaba arrepentido de lo que le había hecho a Jokin. No obstante, no pretendo quitar la responsabilidad que éstos acosadores tuvieron con su comportamiento para con Jokin, como bien explica Iñaki Piñuel).

Como dijo un periodista de La Vanguardia: ¿Cómo iba a ir (Jokin) a clase el martes con un móvil y pidiendo perdón por ser inocente? (Revisión del artículo original) No, el Instituto debía haber tomado otras medidas. Aún a día de hoy, en la mayor parte de los casos, son los niños acosados quienes se ven obligados a cambiar de centros. Considero que ésta es una decisión equivocada. Hay que castigar al agresor, no a la víctima. Quienes deberían abandonar el centro educativo son los acosadores. Es triste comprobar como en muchas ocasiones los centros educativos prefieren que se vaya un alumno (el acosado) a que varios alumnos deban abandonar el colegio/instituto. Parece que tan sólo les mueve el dinero y no se dan cuenta de que la vida humana está por encima de cualquier valor económico. (Revisión de 2017: Y esto sin duda es peor cuando ocurren casos como el de los Maristas de León donde, al parecer, ha habido un caso de acoso escolar que el centro educativo pudo, presuntamente, ocultar. Ya de por si me parece vergonzoso, como católico, que un colegio presumiblemente cristiano permita el acoso escolar. Pero lo que me parece demencial es un colegio/instituto, sea religioso o no, oculte el acoso escolar ocurrido en sus aulas para "proteger el buen nombre de la Institución". Como ocurrió hace algunos años con el colegio Amor de Dios de Alcorcón, que fue condenado a pagar una indemnización a los padres de un niño acosado. Pues, sinceramente, si se demuestra que en los Maristas de León ha ocurrido lo mismo que en el Amor de Dios de Alcorcón y les quitan el concierto a los Maristas... no me dará ninguna pena. Pero esque, además, se lo tendrán bien merecido. Ya está bien de silencio cómplice).

Ahora llega el momento de la reflexión:

Una de las cosas que mas rabia me ha dado siempre ha sido la típica frase de: “pero si esto del bullying ha existido siempre, son cosas de niños”. Este tipo de tópicos me cabrean y enervan. Como he dicho antes, yo sufrí acoso escolar, sé lo que algo así significa y, desde luego, quien diga que se trata de un "juego de niños" me parece un completo ignorante.
"Juego de niños" puede ser que varios crios estén dándole al balón tratando de meter un gol o jugando con las canicas. Pero, desde luego, lo que no es ningún juego de niños es que un grupo de chicos llamen "subnormal" a otro por padecer sordera o cagón por “haberse hecho caquita”. No, no es ningún juego de niños que se metan contigo por estar gordo o que por ser tartamudo te llamen tonto. Tampoco es un juego de niños que nadie quiera jugar contigo porque si no les van a acusar de “enchufados”. (Nota de 2016, del mismo modo tampoco son un juego de niños los recientes casos de alumnos hospitalizados tras recibir palizas por parte de sus acosadores, como los de Mallorca y Sevilla). Además, una cosa es que unos niños en un momento dado se peguen, en igualdad de condiciones (lo cual me parece también mal, pero al menos las fuerzas están igualadas) y otra completamente diferente es que un grupo de cinco, seis, ocho alumnos (o simplemente dos o tres alumnos, me da igual) atosiguen, insulten, agredan, roben, extorsionen, amenacen, injurien... día sí, día también, en clase y, actualmente, a través de las redes sociales, a un niño bajo cualquier excusa estúpida y sabiendo que éste no va a poder defenderse al estar en completa inferioridad y no contar con ningún apoyo moral y físico.

Que nadie me venga con hipocresías, por favor. Un año después de la muerte de Jokin se suicidó en Alicante una joven de 16 años que también padecía acoso escolar. ¿Estas muertes son fruto de un “juego de niños”? por favor, a ver si entre todos logramos que esta frase (y estos actos delictivos) desaparezcan de nuestra sociedad (nota de 2012, en estos años han muerto otros chicos por causa directa del acoso escolar o debido a las consecuencias que éste les había dejado, una de ellas Albi, una muchacha valenciana con quien llegué a hablar por Messenger intentando ayudarla. Por otra parte hay chicos que conozco tuvieron tentaciones de suicidio, de hecho llegaron a intentarlo, hay que orar por ellos) (nota de 2016, en los últimos cuatro años ha habido otros niños que se han suicidado por acoso escolar, como Diego o Carla).

No obstante, parece que, desde lo ocurrido con Jokin la sociedad ha avanzado en este aspecto. Hoy hay tolerancia cero con el bullying, se persigue al agresor, se le denuncia y el espíritu de Jokin está muy vivo en los chavales que sufren lo que él vivió. Está tan vivo que los ayuda para mantenerse con vida e incluso a la hora de denunciar. Ésto lo sé precisamente por lo que algún superviviente de acoso escolar me ha contado.

Pero, no obstante, aún falta mucho para lograr que todo cambie. El problema no está solo en los niños. El problema está en la sociedad, y mientras en este país se siga discriminando por raza, lengua, nacionalidad, religión, genero u otros motivos, seguirá habiendo "Jokins" muertos de miedo en las aulas. Porque los niños son como esponjas, copian el comportamiento de sus mayores.

Casco histórico de Hondarribia
(Nota de 2016. Todo esto que digo está muy bien explicado, por otra parte, en mi reseñado TFM sobre acoso escolar. El cual también incluye algunas iniciativas que se están realizando con cierto éxito contra el acoso escolar, como el programa de tutoría entre iguales).

Por cierto, se suele decir que el perfil del acosado suele ser el de un chico tímido, reservado y que saca malas notas. Sin embargo, Jokin, además de ser muy inteligente, era extrovertido, alegre y tenía un buen expediente académico. Además, hasta que comenzó a padecer acoso escolar había tenido muchos amigos e, incluso, había llegado a ser muy popular. Por ello debemos tener claro que cualquiera puede padecer bullying, no solo los “marginados” de la sociedad.



En fin, creo que poco más se puede comentar. Desde aquí quiero mandar mí mas fuerte abrazo a la familia de Jokin y mostrarles mi más sincero cariño, respeto y compresión. Conozco el sufrimiento que su niño padeció y la verdad es que me siento muy identificado con él cuando veo los paralelismos existentes entre el acoso escolar que sufrí y el que Jokin padeció.

También quiero mandar un mensaje de esperanza pues, como he dicho antes, estoy convencido de que "el Xebe" (como le llamabais cariñosamente) está en el Cielo. Probablemente os hayáis podido preguntar ¿Dónde estaba Dios cuando le agredían?, y es una pregunta lógica y justa. La respuesta es sencilla: Dios estaba junto a Jokin, sufriendo con él, consolándole y acogiéndole con Amor y Misericordia en su Reino celestial.

Es algo difícil de comprender, pero Dios nos dio libertad para elegir entre el bien y el mal. Quienes condujeron al precipicio a Jokin eligieron el mal. Y, quizá, lo eligieron porque no conocían el bien. Pues el mal, como dice Santo Tomás de Aquino, es la ausencia de un bien debido (Revisión de 2016). Somos libres, pero estamos hechos para el bien. Si rechazamos ese bien, actuamos en ausencia de éste. Luego, actuamos bajo el poder del mal.
Pero Dios, en su Infinita Misericordia, está siempre al lado de los débiles. Es un gran misterio, si, pero estad seguros de que Jesús sufrió con él cuando le daban balonazos (recordando aquellos latigazos que le dieron los soldados romanos), cuando le humillaron haciéndole recoger el papel higiénico (reviviendo aquellos momentos en que el Sanedrín se burlaba de su condición de Hijo de Dios en el Calvario), cuando los profesores ignoraron por completo el acoso escolar del cual eran conocedores (recordando Jesús la cobardía de Poncio Pilatos cuando se lavó las manos)…

Sí, estoy convencido de que Jokin ha alcanzado esa libertad que buscaba. Y ahora cuida de vosotros desde allá arriba, al igual que de todos los chavales que sufren (y por desgracia sufrirán) bullying.

Y ahora dedicaré unas palabras a Jokin.

Recuerdo aquel día de septiembre de 2004 como si fuera ayer. Puse la televisión para poner las noticias y de pronto dije: “JODER” (perdona que lo escriba así, pero es como reaccioné) “se ha suicidado un chaval por lo mismo que sufrí yo”. Empecé a escuchar tu historia al mismo tiempo que recordaba la mía.

Como ya sabes, yo padecí Bullying. Mi delito no era otro que el de ser el hijo del director del colegio y encima tener problemas de audición (llevo aparatos de oídos). En cuarto de EGB empezaron a llamarme subnormal, retrasado, a pegarme collejas, tirarme tizas, hacerme daño pegándome patadas cuando jugábamos al fútbol, escribir insultos hacia mi en las paredes del baño… y posteriormente el vacío. Me quedé totalmente solo, sin amigos.
Tuve la gran suerte de que una buena chica, mi querida e inolvidable Paloma (mi Blanca Paloma) acudió a mi rescate y empecé a ir con su grupo de amigos. Ellos me salvaron la vida, al igual que mis amigos de Santoyo, mi pueblo, siempre que iba allí volvía pensando "he venido con el alma destrozada y vuelvo a Madrid con el alma arreglada". Yo tuve tentaciones de suicidio pues llegué a planear subir a la azotea del colegio, empezar a correr hacia la otra punta de la azotea y... volar. Gracias a Dios no lo hice, no solo tenía una familia maravillosa sino también unos grandes amigos que siempre estuvieron a mi lado.

Mi acoso escolar duró hasta segundo de BUP, cuando tenía 16 años. Recuerdo que un día reaccioné con enorme violencia hacia uno de mis acosadores tras una de sus enésimas collejas y en cierto modo me empecé a ganar el respeto de la gente. No obstante, hasta COU, con 18 años, siguieron con alguna broma como por ejemplo decir que yo era homosexual y le gustaba a otro chico. Todo injurias.

Creo, querido Jokin, que en el fondo aunque nosotros seamos quienes sufrimos el bullying, también son victimas son quienes lo provocan. No son más que hijos de sus padres y de la propia sociedad, en el más literal de los sentidos (Nota de 2016, esto y las líneas siguientes las escribí años antes de conocer el mencionado informe de Piñuel, curiosa coincidencia digna de destacar)...

Son chavales que no han recibido ninguna educación, acostumbrados a hacer lo que les da la gana en casa y eso lo llevan también al colegio. Pobres niñatos consentidos que se creen mas gallitos que nadie por X (poned cualquier motivo pueril, como por ejemplo ser morenos y que un chico sea pelirrojo) y por eso se ceban con el indefenso. Son victimas también de una sociedad que promueve la violencia y el odio hacia los demás, una sociedad que fomenta la discriminación. En el fondo son victimas de una sociedad enferma que no es capaz de tolerar al diferente.

Evidentemente no pretendo exculpar a quienes provocan el bullying, sino poner los puntos sobre las ies. Espero que la sociedad se siga concienciando de que lo que nos ocurrió a nosotros, y sigue ocurriendo hoy a otros muchos niños, pues el acoso escolar no es ningún juego. Espero que cada vez haya más "tolerancia cero" contra ese tipo de actos criminales.
A la gente se le llena mucho la boca diciendo que ésta es una sociedad avanzada. Pero una sociedad en la que hay gente que vive con el miedo a que alguien le agreda (sea una mujer o un niño las victimas) no es una sociedad avanzada, sino cavernícola. O incluso mucho peor que cavernícolas, pues quienes vivían en las cavernas eran seres humanos. Más bien, quienes permiten esto son equiparables a homínidos como los australopithecus afarensis, seres sin ningún tipo de raciocinio e, incluso, sin humanidad.

Jokin, yo creo que he captado el mensaje que quisiste darnos aquel día. No solo caminaste hacia la libertad sino que diste una llamada de alarma para concienciar a la sociedad dando un puñetazo sobre la mesa. Tu acto supuso un fuerte aldabonazo en el inconsciente colectivo de una sociedad que hasta entonces había ignorado la cruda realidad del acoso escolar. Recuerdo que Cristo dijo “no hay mayor amor que dar la vida por los amigos”. De forma involuntaria, tú diste la vida por tus amigos, por quienes, como tú, como yo, como tantos... padecen violencia escolar. Es probable que con tu muerte se hayan evitado muchos maltratos y la sociedad se haya empezado a concienciar de todo esto (Nota de 2016, lo cual es en gran parte cierto. Aunque aún hay demasiado conformismo con este tema, se han empezado a hacer cosas para combatirlo, incluso hace poco se puso en marcha un teléfono de ayuda a las víctimas de acoso escolar: 900 018 018. Este número es gratuito y tiene un funcionamiento parecido al teléfono de ayuda a las víctimas de violencia de género. En cualquier caso, aún queda mucho por hacer).

Yo te prometo una cosa Jokin. Como sabes, el lunes empiezo mi carrera hacia el sacerdocio, pues entro al seminario. Si Dios quiere seré cura (nota de 2012, entré al Seminario en septiembre de 2008 y salí en marzo de 2009 viendo que el sacerdocio no era mi vocación. Dejo esto tal cual, como testimonio).

Ofrenda floral con el cartel "Nik, J" en apoyo a Jokin

Bueno, pues te prometo Jokin que, ya como seminarista, pero sobre todo desde mi posición de sacerdote (y quien sabe si no también desde otros ámbitos como pueda ser la propia enseñanza y los medios de comunicación) lucharé porque el bullying desaparezca de nuestra sociedad. Creo que tú me lo pides y yo lucharé por llevar a cabo ese objetivo.

(Nota de 2016. En 2014 profesé como franciscano seglar y le prometí a Jokin seguir luchando por combatir el acoso escolar. En la actualidad he llegado a la conclusión de que como escritor, comunicador y pensador puedo aportar mucho en este sentido. Por otra parte, estoy muy volcado en el tema formativo, especialmente en cuanto a crecimiento, mejora y superación personal. Aspiro a dejar una huella en el mundo y a aportar valor y ayudar a los demás. Desde esta posición renuevo, del mismo modo, mi promesa a Jokin Ceberio que seguiré luchando tanto por concienciar sobre las consecuencias de esta lacra también conocida como bullying e, igualmente, por influir positivamente en las personas para que opten por valores y principios y con ello poder hacer frente al mal en todas sus facetas. Y, especialmente, influir positivamente en las personas para concienciar sobre la importancia de proteger a nuestros menores, no debemos olvidar que son el futuro de nuestra sociedad).

Descansa en paz pequeño y querido Jokin, y desde allá arriba cuida de tu familia y de aquellos que con nuestro recuerdo hacemos que sigas viviendo. Por qué nadie muere mientras haya alguien que le recuerda. Además, como cristiano que soy, estoy convencido de que existe la vida mas allá de ésta y, en mas de una ocasión, he sentido tu presencia viva junto a mi, incluso alentándome en el peor periodo de mi vida: la depresión que padecí hace ya algunos años.

Revisión de 2017:  

El 20 de mayo publiqué en mi videoblog un vídeo sobre el acoso escolar, Podéis verlo aquí.





Epílogo: 

"Jokin plasmó en su ordenador y tecleó lo que sentía y ansiaba en ese momento. Nadie dijo que eran sus palabras. A mí personalmente no me impactan las palabras, me impactó que una criatura de solo 14 años, pudiese sentir así…" (Extracto de una carta enviada como contestación a alguien que criticó a Jokin)

6 comentarios:

profesor Francisco dijo...

Hola Víctor. Soy profesor de secundaria y desde hace un año que uso gran parte de este texto para hacer una actividad con mis alumnos sobre el acoso escolar. La puedes ver en esta entrada . Como cerraste tu antiguo blog no he podido hacer una cita correcta de la fuente hasta ahora, lo acabo de hacer y enlazo esta entrada (lo puedes ver al final). Aprovecho para felicitarte por la calidad de la narración y solicito tu permiso para mantener la entrada en mi blog.

Un saludo y suerte.

Carpetano dijo...

Estimado Francisco

Gracias por tus palabras. Por supuesto que puedes mantener la entrada en tu blog.

Un saludo y buena suerte!

Jaume C. dijo...

Hola Carpetano, el sábado pasado y en el marco de Poesia contra la discriminación racial, quisé hablar de la otra discriminación y remocé un poema sobre Jokin que escribí en el 2005, pocos meses después de su muerte. Decirte que mucha gente se interesó por el tema, espero que te gusté a tí también. Te mando en primer término la traducción al castellano y luego está la versión original en catalán que leí. Va por ti, amigo Jokin...


ORACIÓN POR JOKIN (2015)

Septiembre,
se levanta un nuevo día
con el aire hiriendo la respiración,
los barcos navegan en la hierba,
ciegos de la crueldad que se desata

ves los compañeros de aula,
los padres,
los profesores,
todos
con sus risas atronadoras

la sangre sobre el gris,
las palabras rebotan y astillan la mente,
¿por qué?,
¿por qué?,
¿por qué?

El sufrimiento,
el aluvión de golpes,
los resigues
como lo hace la lluvia
con los ladrillos del muro

¿Quién merece vivir?
¿Quien merece morir?

No hay arrepentimiento,
no hay disculpa,
un juego donde el fuerte gana
y el perdedor yace en el suelo, aturdido

y el dolor,
las humillaciones,
las heridas abiertas,
han quedado grabadas en la piedra

Nadie nos devolverá a Jokin,
orad conmigo,
orad por él.


PREGÀRIA PER JOKIN (2015)

Setembre,
es lleva un nou dia
amb l'aire ferint la respiració,
els vaixells naveguen en l'herba,
cecs de la crueltat que es desferma

veus els companys d'aula,
els pares,
els professors,
tots
amb les seves rialles eixordadores

la sang damunt el gris,
les paraules reboten i estellen la ment,
per què?,
per què?,
per què?

El patiment,
el doll de cops,
els ressegueixes
com ho fa la pluja
amb els maons del mur

Qui mereix viure?
Qui mereix morir?

No hi ha penediment,
no hi ha disculpa,
un joc on el fort guanya
i el perdedor és al terra, estabornit

I el dolor,
les humiliacions,
les ferides obertes,
han quedat gravades en la pedra

Ningú ens tornarà en Jokin,
pregueu amb mi,
preguem per ell.

Jaume Carbó

Pilar Gorricho. dijo...

Hola Victir.Me llamo Pilar y el jueves día 22 damos un homenaje entre otros personajes a Jokin Ceberio en una exposición titulada las flores del bien donde tratamos de dar voz a estos seres que ya no la tienen.Es una pintura y un poema entre 24 diferentes tablas.Me gustaría saber más sobre Jokin para este recuerdo y si pudiese contar con su inestimable ayuda.Muchas gracias.Mi correo es moragc355@hotmail.com escríbame por favor.

Cristian Cuesta dijo...

Hola. Como todo muchacho sufrí de acoso escolar, de hecho me sucedió lo mismo. Incluso lo del incidente del baño, es triste la verdad, habian cosas que olvide pero las recordé con esta entrada. Fuerte. Como si los profesores fueran a ayudar Saludos

Unknown dijo...

como pueden vivir los padres y los hijos acosadores ? Como puede seguir ejerciendo como director o como profesor ? Como puedes dejar pasar ante tu ojos el acoso a un chaval? Estas viendo y no ves ? No te conoci jokin pero no se porque razon pero te llevo el corazon, y algo que yo si puede haber echó,no ser tan hijo de puta como los padres, los acosadores,los profesoresy lo que tomaron las desiciones estupidas.